El petróleo crudo subió hacia los 85 dólares por barril el miércoles, cotizando cerca de máximos de seis semanas, a medida que se intensificaban los riesgos de suministro en varias rutas de exportación clave más allá de Oriente Medio. El presidente Donald Trump descartó la posibilidad de conversaciones a corto plazo con Irán, al tiempo que advirtió sobre nuevos ataques y prometió represalias si los rebeldes hutíes en Yemen, respaldados por Teherán, interrumpen el transporte marítimo a través del Mar Rojo. El Mar Rojo se ha convertido en un corredor de exportación fundamental para Arabia Saudita durante el conflicto, permitiendo al reino desviar parte de sus envíos de crudo a través de oleoductos y reducir su dependencia del Estrecho de Ormuz. Mientras tanto, un petrolero kuwaití que transportaba productos petrolíferos fue alcanzado en el Estrecho de Ormuz, lo que pone de relieve las amenazas persistentes al tráfico marítimo. Más allá de Oriente Medio, los operadores también siguen de cerca una serie de ataques contra la terminal de Caspian Pipeline Consortium en la costa rusa del Mar Negro, un importante centro de exportación para la mayor parte del crudo de Kazajistán.