El Bank of Russia recortó su tipo de referencia en 25 puntos básicos, hasta el 14,0%, en su reunión de julio de 2026, en línea con las expectativas del mercado, prolongando así el ciclo de relajación iniciado después de que la tasa alcanzara un máximo del 21% en junio del año pasado. El banco central señaló que, en conjunto, las condiciones monetarias siguen siendo moderadamente restrictivas, incluso con unos tipos de interés reales en niveles elevados.
El crecimiento económico en 2026 ha sido hasta ahora solo moderado: la sólida demanda de los consumidores se ha visto en gran medida compensada por el debilitamiento de la capacidad productiva en sectores clave. Este deterioro se ha debido en parte a la escasez de combustible tras los ataques ucranianos a las principales refinerías rusas. Como resultado, las cifras recientes mostraron en el primer trimestre la primera caída interanual del PIB en tres años.
Al mismo tiempo, el Bank of Russia informó de que la inflación subyacente se ha mantenido en términos generales estable, situándose en torno a su objetivo del 4%. La entidad calificó el reciente repunte de los precios de los combustibles como temporal y puntual, aunque los responsables de la política monetaria subrayaron que siguen atentos al aumento de las expectativas de inflación, especialmente a la luz de la ampliación del déficit presupuestario del gobierno.