El Índice de Gerentes de Compras (PMI) de Absa de Sudáfrica, ajustado estacionalmente, disminuyó a 46,8 en julio de 2026 desde 47,3 en junio, lo que señala un segundo mes consecutivo de contracción en la actividad manufacturera. La demanda interna y la producción continuaron recuperándose, apoyadas por plazos de entrega de los proveedores más cortos. Sin embargo, los inventarios siguieron cayendo, ya que las empresas se mantuvieron inciertas acerca de la sostenibilidad de una demanda más sólida. Es posible que algunas compañías también estén posponiendo pedidos ante la expectativa de menores costos de insumos en el futuro.
Las presiones sobre los costos de insumos siguen siendo elevadas en comparación con el período anterior a la guerra, y se espera que el aumento de los precios del diésel añada una nueva presión sobre los costos operativos. Aun así, las presiones inflacionarias generales parecen haber alcanzado su punto máximo, siempre que no se produzca un nuevo incremento significativo en los precios mundiales de la energía.
De cara al futuro, las empresas esperan un debilitamiento de las condiciones de negocio. Las renovadas tensiones en Oriente Medio están impulsando al alza los precios del petróleo, lo que lleva a las empresas a cuestionar la durabilidad de la reciente mejora en la actividad.