La primera semana de agosto estará dominada por el conflicto en curso entre Irán y Estados Unidos, que sigue generando incertidumbre en los mercados energéticos globales y, por extensión, en las perspectivas de inflación. Al mismo tiempo, la volatilidad en las acciones vinculadas a la IA seguirá en el centro de la atención, con los inversores pendientes de los próximos resultados de SpaceX y AMD para orientarse.
Será una semana cargada de datos, encabezados por el mercado laboral de Estados Unidos. El informe de nóminas no agrícolas, junto con las vacantes de empleo JOLTS y el informe de empleo de ADP, ofrecerán nueva información sobre las condiciones del mercado laboral. Otros indicadores, como los PMIs de manufacturas y servicios del ISM, los pedidos de fábrica y la balanza comercial, aportarán mayor claridad sobre la actividad industrial y el impacto de los aranceles.
En Europa, las cifras de producción industrial de las principales economías de la Eurozona ayudarán a esclarecer los efectos de los elevados costos de la energía, mientras que Alemania publicará su balanza comercial. En China, los mercados esperan nuevas lecturas de los PMIs y los datos comerciales más recientes.
Japón publicará datos salariales, un insumo clave para sus perspectivas de inflación y de política monetaria, y Australia tiene previsto difundir una serie de encuestas sectoriales. Las decisiones de bancos centrales también estarán en la agenda, con anuncios de tasas de interés previstos en Brasil e India. Paralelamente, los miembros de la OPEP+ se reunirán para revisar y, potencialmente, ajustar las cuotas de producción de petróleo para el año.