El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años retrocedió hasta alrededor del 4,65% el viernes y se encaminaba a cerrar la semana a la baja, mientras los inversores evaluaban la cauta postura de política monetaria de la Reserva Federal. El banco central mantuvo sin cambios las tasas de interés el miércoles a pesar de las crecientes presiones inflacionarias vinculadas al recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio, aunque tres miembros del FOMC votaron a favor de un aumento de tasas. El presidente Kevin Warsh reiteró el compromiso de la Fed con el control de la inflación y subrayó que las autoridades están preparadas para actuar si es necesario, pero no respaldó un alza inmediata ni ofreció una orientación explícita sobre la trayectoria futura de las tasas. Aun así, los mercados están descontando actualmente una probabilidad de alrededor del 63% de un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de la Fed en septiembre. Al mismo tiempo, las tensiones geopolíticas se mantuvieron elevadas después de que el ejército estadounidense llevara a cabo nuevos ataques contra objetivos iraníes en respuesta a las agresiones de Teherán contra activos de Estados Unidos en todo Oriente Medio, lo que redujo aún más las perspectivas de un avance diplomático en el corto plazo.