El petróleo crudo cayó por debajo de los 84 dólares por barril el jueves, recortando las ganancias de la sesión anterior a pesar de una nueva ronda de ataques aéreos de Estados Unidos contra Irán en represalia por agresiones contra fuerzas estadounidenses en todo Oriente Medio, lo que avivó la preocupación por nuevas interrupciones en el suministro energético mundial. Los esfuerzos para alcanzar un posible acuerdo entre Washington y Teherán siguieron estancados, ya que Irán insistió en mantener el control sobre el estrecho de Ormuz.
El conflicto se ha extendido ahora más allá de Ormuz hasta el mar Rojo, donde los rebeldes hutíes respaldados por Irán en Yemen han amenazado con bloquear Arabia Saudí. Esta escalada llevó a Riad a unirse a las fuerzas estadounidenses en el lanzamiento de ataques contra objetivos en Irak vinculados a militantes apoyados por Teherán.
En Estados Unidos, las reservas comerciales de crudo registraron su mayor descenso desde mediados de junio, subrayando las señales de un mercado físico cada vez más ajustado. La Reserva Estratégica de Petróleo del país también disminuyó por decimoctava semana consecutiva, alcanzando su nivel más bajo desde 1983.