El BSE Sensex de India cedió las ganancias iniciales y terminó la jornada del jueves con una caída de alrededor del 0,6% en 76.153 puntos, su nivel de cierre más débil desde el 24 de julio, encadenando así su cuarta sesión consecutiva a la baja. Los inversores se mantuvieron firmemente en modo de aversión al riesgo, ya que la escalada de tensiones en Oriente Medio, incluidas intensas ofensivas entre Estados Unidos e Irán, impulsó al alza los precios del petróleo. El sentimiento del mercado se vio afectado además por un fuerte aumento de los depósitos en moneda extranjera de los indios no residentes: en los últimos 10 días del esquema de swaps del RBI se recaudaron más de 60.000 millones de dólares, elevando el total movilizado a aproximadamente 136.000 millones.