Los futuros de las acciones estadounidenses apenas variaron el jueves, mientras los inversionistas evaluaban cómo se desempeñarán las empresas en un entorno de tasas de interés persistentemente elevadas. Los futuros del S&P 500 se mantuvieron sin cambios, compensando una ganancia del 0,2% en los contratos del Dow y una caída del 0,6% en los futuros del Nasdaq 100.
Broadcom retrocedió un 3% en las operaciones previas a la apertura, a pesar de haber reportado un incremento interanual del 221% en sus ingresos en su último trimestre fiscal, convirtiéndose en otro fabricante de chips que no logró alcanzar el extremo superior de las previsiones de los analistas. Los valores vinculados a la infraestructura de IA siguieron la misma tendencia a la baja, con Nvidia, SanDisk y Marvell cediendo todos más de un 1%.
Hewlett Packard Enterprise cayó un 4,3% después de que sus resultados no alcanzaran las expectativas. Aun así, los principales índices se mostraron en general más firmes, recuperando algo de terreno tras el lastre que habían supuesto a principios de semana las crecientes expectativas de una subida de tasas por parte de la Reserva Federal este mes.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro hicieron una pausa en su reciente avance, incluso cuando la nueva intervención de Tokio para apoyar al yen acaparó la atención en los mercados de divisas. Entre los valores individuales, Citi, Tesla y Eli Lilly apuntaban a abrir alrededor de un 1% al alza.