Los flujos de divisas en Brasil mostraron una mejora notable, al reducirse el saldo negativo desde -4.055 mil millones hasta -0.542 mil millones, según los últimos datos actualizados al 2 de septiembre de 2026. Esta variación indica una fuerte moderación en la salida neta de capitales o una mejora relativa en la entrada de divisas al país.
Aunque el indicador sigue en terreno negativo, el menor déficit sugiere una posible normalización en las operaciones cambiarias, lo que podría aliviar parcialmente la presión sobre la balanza de pagos y, potencialmente, sobre el tipo de cambio. Los próximos datos serán clave para determinar si esta mejora en los flujos de divisas se consolida en el tiempo o responde a factores puntuales de corto plazo.