Los inventarios de gasolina en Estados Unidos registraron una nueva caída, aunque a un ritmo más moderado, según los últimos datos actualizados el 2 de septiembre de 2026. El indicador pasó de una reducción previa de -2,536 millones de barriles a un descenso actual de -1,173 millones de barriles.
Esta desaceleración en la disminución de existencias sugiere que, aunque la demanda o los factores de oferta siguen presionando a la baja los inventarios, la intensidad de ese ajuste se ha reducido respecto al período anterior. Los mercados energéticos y financieros suelen seguir de cerca esta métrica, ya que los cambios en los inventarios de gasolina pueden incidir en las expectativas sobre precios de los combustibles y en la lectura general del pulso económico estadounidense.