Los precios del crudo retrocedieron el viernes hacia la marca de 100 dólares por barril, alejándose del máximo de cuatro meses de 106 dólares alcanzado el martes, mientras los mercados evaluaban la posibilidad de un aumento de la oferta desde Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Trump, dio señales de que Washington podría reanudar los ataques militares contra Irán después de que los recientes intentos de diálogo entre Teherán, Estados Unidos y los estados del GCC no lograran restablecer las exportaciones marítimas de petróleo.
Al mismo tiempo, Arabia Saudita indicó que su oleoducto Este–Oeste podría volver a estar operativo en los próximos días, tras un cierre provocado por ataques de fuerzas alineadas con Irán. La interrupción detuvo el transporte de 7 millones de barriles diarios hacia el Mar Rojo, una ruta clave de exportación alternativa en medio de los bloqueos a petroleros en el Golfo Pérsico.
La prolongada interrupción del tráfico de petroleros desde la región ha llevado a varios de los principales productores de la OPEP a reducir su producción, y recientemente la producción saudí cayó a su nivel más bajo desde 1990. La disminución de los inventarios de petróleo en China, el mayor importador mundial, impulsó mayores órdenes de compra en agosto, mientras que los niveles de la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de Estados Unidos se mantienen cerca de mínimos históricos.