El oro subió el viernes hasta un máximo de una semana de 4.350 dólares, registrando su primera ganancia semanal en cuatro semanas, ya que la caída de los precios del petróleo ayudó a aliviar las preocupaciones sobre presiones inflacionarias persistentes. No obstante, el impulso alcista fue limitado por la fortaleza del dólar estadounidense, que se mantuvo respaldado después de que la Reserva Federal elevara las tasas de interés en 25 puntos básicos el miércoles y señalara la probabilidad de un mayor endurecimiento en los próximos meses. Los mercados ahora están descontando una probabilidad de casi el 60% de otra subida de tasas el mes que viene. El Banco de Japón también elevó las tasas a su nivel más alto en 31 años, al tiempo que indicó que siguen siendo posibles nuevos incrementos. Paralelamente, el Brent cayó por tercera sesión consecutiva, ya que la disminución de las preocupaciones sobre posibles interrupciones de suministro desde Arabia Saudita contrarrestó los temores de una escalada más amplia en Medio Oriente.