
Las sanciones de Estados Unidos pueden ser muy dolorosas para aquellos a quienes están dirigidas. Al principio, puede parecer que el desafío que plantean brindará nuevas oportunidades para el oponente. Por lo tanto, Rusia fue el primero en aplaudir las sanciones de Estados Unidos como una oportunidad de crecimiento, y otros países, incluida China, siguieron el ejemplo. Cuando Washington amenazó por primera vez con imponer sanciones al gigante tecnológico chino Huawei, la compañía estaba segura de que estas medidas no afectarían su negocio. Sin embargo, tan pronto como las restricciones entraron en vigor, Huawei enfrentó la amarga realidad. En mayo de este año, a Huawei se le prohibió comprar chips de procesador de alta gama de empresas estadounidenses para sus teléfonos inteligentes. En un futuro próximo, esta restricción supondrá un duro golpe para la cadena de suministro y el inventario tecnológico de la empresa. Anteriormente, las autoridades estadounidenses acusaron a la empresa de tecnología china de espionaje y dijeron que amenazaba la seguridad nacional. Recientemente, al hablar sobre las perspectivas de la compañía, el presidente de Huawei, Guo Ping, dijo que la supervivencia era el objetivo principal por ahora. “Huawei se encuentra en una situación difícil estos días. La agresión incesante del gobierno de Estados Unidos nos ha puesto bajo una presión significativa. En este momento, la supervivencia es el objetivo”, anunció el presidente en la apertura del evento Huawei Connect. Guo Ping también expresó su esperanza de que el gobierno de EE.UU. reconsidere su decisión y pronto permita a Huawei comprar equipos de proveedores estadounidenses.
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