
El Reino Unido es uno de esos países que se preocupa por el futuro del Planeta Tierra. Por esa razón, destina generosas sumas de dinero a varios proyectos ambientales a gran escala. En esta ocasión, el gobierno del Reino Unido decidió apoyar a desarrolladores de proyectos de energía renovable mediante el esquema de Contratos por Diferencia (CFD). Las autoridades británicas ya han aprobado un presupuesto de varios cientos de millones de libras para apoyar a las empresas elegibles. En particular, Londres ya ha financiado proyectos de energías limpias. Sin embargo, nunca ha sido tan generoso como esta vez. El esquema de Contratos por Diferencia propuesto garantiza la protección del sector energético contra fluctuaciones en los precios de la electricidad en el mercado mayorista. Se supone que el gobierno celebrará un contrato de derecho privado con desarrolladores exitosos de proyectos renovables a través de Low Carbon Contracts Company (LCCC) y acordará un determinado precio de la electricidad durante un período de 15 años. Según las autoridades del Reino Unido, los consumidores no tendrán que pagar facturas más elevadas por la energía cuando los precios son altos.
Las empresas competirán por subvenciones anuales por valor de £265 millones ($366 millones). La mayor parte de estos fondos, unos £200 millones, se asignarán a proyectos de energía eólica marina. La financiación está destinada a impulsar la capacidad de producción de energía para proporcionar electricidad a 8 millones de hogares. Los países más grandes del mundo también están cambiando activamente a fuentes de energía alternativas. Por ejemplo, Estados Unidos planea construir más plantas de energía solar. Mientras tanto, China tiene la intención de lograr cero emisiones para 2060, incluso a través de plantas hidroeléctricas de almacenamiento por bombeo.
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