
Alemania está lista para eliminar gradualmente las importaciones de energía rusa para fines de 2022 en respuesta al conflicto en Ucrania. Sin embargo, esta medida podría tener serias repercusiones para la economía alemana. Según los medios locales, una importante refinería de petróleo en la ciudad de Schwedt, en el este de Alemania, que funciona únicamente con petróleo de oleoductos rusos, podría quedar fuera de servicio por el embargo. En medio del alza de los precios de la energía, el cierre de la refinería de Schwedt podría tener un impacto severo en el suministro de combustible en el país.
Sin embargo, el gobierno de Alemania está decidido a poner fin a la dependencia del país de las importaciones energéticas rusas. La ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, declaró que Berlín no pondría fin a las sanciones contra Rusia a espaldas de Ucrania.