
Oil Price informó que la empresa química más grande del mundo, BASF, con sede en Alemania, redujo considerablemente la producción en el tercer trimestre. La compañía buscará medidas de ahorro debido a los altos precios de la energía, dijo el presidente ejecutivo de BASF, Martin Brudermüller. “Incertidumbres por la enorme cantidad de regulaciones previstas por la U.E. pesan sobre la industria química”, señaló Brudermüller. También enfatizó que la empresa se apegaría a un programa de ahorro de costos para asegurar la competitividad a mediano y largo plazo en Alemania y Europa. El daño que sufrió BASF es una señal de advertencia de que la industria europea pierde competitividad a largo plazo debido al aumento en los costos de la energía. En particular, la industria química intensiva en energía suele ser la que más sufre las crisis energéticas.
Según los analistas de Oil Price, la crisis energética está golpeando duramente a la economía mundial. Las industrias europeas redujeron drásticamente sus capacidades de producción. Mientras tanto, algunas empresas están cerrando o reubicando la producción. Europa corre el riesgo de perder su competitividad en los mercados mundiales.
Anteriormente, The Financial Times informó que Europa cayó en una recesión industrial debido a los cortes en el suministro de gas ruso. La publicación señaló que la falta de energía había provocado una caída en la producción, principalmente en la industria química.