La confianza económica en la eurozona empeoró en abril, debido sobre todo a los problemas del sector industrial, según los datos de una encuesta reciente. La Comisión Europea informó de que el índice de confianza económica cayó a 95,6 en abril desde los 96,2 del mes anterior, por debajo de la lectura prevista de 96,9. La encuesta mostró descensos significativos en la confianza de la industria y moderados en los servicios, el comercio minorista y la construcción. Sólo la confianza de los consumidores mejoró con respecto a marzo.
El índice de confianza industrial disminuyó como consecuencia del empeoramiento de la evaluación de la cartera de pedidos en curso, cayendo hasta -10,5 desde -8,9 del mes anterior. Por otra parte, el indicador de confianza de los servicios se situó en 6,0 en abril, frente a 6,4 el mes anterior.
Del mismo modo, el indicador de confianza del comercio minorista cayó a -6,8 desde -6,0 el mes anterior, mientras que el índice de confianza de la construcción se suavizó ligeramente, bajando a -6,0 desde -5,6.
Por el contrario, el indicador de confianza de los consumidores se mantuvo estable con respecto a la estimación preliminar en -14,7, mostrando una mejora con respecto al -14,9 de marzo.
Las expectativas de precios de venta disminuyeron en los servicios y el comercio al por menor, mientras que se mantuvieron constantes en los sectores de la industria y la construcción. Además, el indicador de incertidumbre económica de la Comisión Europea siguió disminuyendo. Las expectativas de empleo también descendieron, situándose en 101,8, por debajo del valor de 102,5 de marzo.
Peter Vanden Houte, economista de ING, comentó los datos: "Los datos de hoy muestran que la recuperación económica de la eurozona sigue siendo un asunto de paradas y arranques, al menos de momento". También añadió que parece inminente un recorte de tipos en junio, sobre todo porque los datos no contenían ninguna sorpresa inesperada en materia de inflación.
Sin embargo, anticipa que la relajación monetaria del Banco Central Europeo avanzará lentamente.
Franziska Palmas, economista de Capital Economics, señaló que la encuesta empresarial y de consumo, más débil de lo esperado, es un claro recordatorio de la persistente debilidad de la economía de la zona euro.