El jueves, las acciones europeas mostraron un comportamiento mixto tras la insinuación de la Reserva Federal de EE.UU. de mantener los tipos de interés más altos durante un periodo prolongado. La confianza de los operadores se deterioró aún más al conocerse la continua caída de la actividad manufacturera de la Eurozona en abril, que se habría agravado.
Según S&P Global, el índice final de gestores de compras (PMI) del sector manufacturero de la Eurozona bajó a 45,7 en abril desde los 46,1 de marzo. Con la reanudación de las operaciones tras la festividad del Primero de Mayo, el índice paneuropeo STOXX 600 cayó a 503,01, lo que supone un descenso del 0,3%. También registraron pérdidas el DAX alemán y el CAC 40 francés, con un 0,2% y un 0,3% respectivamente.
En cambio, las acciones británicas tuvieron un comportamiento encomiable, ya que los inversores respondieron positivamente a los impresionantes beneficios de empresas como Shell y Standard Chartered. Las acciones de Shell subieron un 1,2% tras el lanzamiento de su programa de recompra de acciones por valor de 3.500 millones de dólares, después de superar las estimaciones de beneficios del primer trimestre. Las acciones de Standard Chartered experimentaron una subida del 5,4%, ya que el banco informó de unos beneficios en el primer trimestre mejores de lo esperado gracias a los altos tipos de interés y al crecimiento de su sector de gestión de patrimonios.
Smurfit Kappa, empresa de embalajes, vio cómo sus acciones se disparaban un 4,2% tras el anuncio de unos sólidos ingresos en el primer trimestre, que ascendieron a 2.700 millones de euros. Al mismo tiempo, la empresa francesa de servicios de oficina y centros de llamadas Teleperformance experimentó una subida de sus acciones de más del 9%, impulsada por un aumento del 26,7% de sus ingresos trimestrales. Esto se atribuyó a la adquisición por parte de la empresa de su competidor holandés Majorel, concluida el año pasado.
Sin embargo, el minorista de moda alemán Hugo Boss registró unas pérdidas del 3%, a pesar de anunciar unos beneficios superiores a los previstos en el primer trimestre y anticipar un crecimiento para el año próximo. Por otra parte, Vestas, el mayor fabricante internacional de turbinas eólicas, registró unas sorprendentes pérdidas en el primer trimestre, lo que provocó una caída del 5,6% en sus acciones. Por otra parte, la empresa farmacéutica danesa Novo Nordisk, reconocida en todo el mundo, experimentó una caída del 2,8% en sus acciones, a pesar de registrar unos beneficios en el primer trimestre mejores de lo esperado.