El viernes, las acciones francesas experimentaron un impulso, ya que las prometedoras ganancias de los bancos eclipsaron los decepcionantes datos que revelaron un inesperado descenso de la producción industrial de Francia en marzo, tras el repunte de febrero.
Según los datos del instituto de estadística INSEE, la producción industrial cayó un 0,3% intermensual, frente al repunte del 0,2% del mes anterior. Esta caída desafió las previsiones de los economistas, que apuntaban a una subida del 0,3%.
En la misma línea, la producción manufacturera también sufrió un retroceso, disminuyendo un 0,5 por ciento en marzo, en contraste con el aumento máximo de nueve meses del 1,0 por ciento experimentado en febrero.
El CAC 40, índice de referencia de Francia, subió 41 puntos, equivalentes a una subida del 0,5 por ciento, y se situó en 7.956 enteros, pese a la caída del 0,9 por ciento de la víspera.
Credit Agricole, el segundo banco cotizado del país, experimentó una subida del 3,6 por ciento tras anunciar un aumento del beneficio neto en el primer trimestre del 55 por ciento, mayor de lo previsto. Su competidor, Societe Generale, también vio subir sus acciones un 4,4 por ciento, reforzando sus previsiones tras el descenso menos severo de lo previsto del 22 por ciento en el beneficio neto del primer trimestre.