Los rendimientos de los gilts británicos a 10 años subieron aún más por encima del 4,5%, prolongando un episodio de volatilidad a medida que la creciente incertidumbre política pesaba sobre los mercados. Las preocupaciones sobre el liderazgo del primer ministro Keir Starmer se intensificaron tras la dimisión de su jefe de gabinete en medio de la controversia que involucra a Lord Peter Mandelson. Starmer se ha enfrentado a una renovada presión interna para dimitir dentro de un Partido Laborista dividido, en particular por su decisión de nombrar a Mandelson embajador del Reino Unido en Estados Unidos, dada la relación histórica de Mandelson con Jeffrey Epstein.
No obstante, la ministra de Skills, la baronesa Smith, trató de sofocar las especulaciones sobre el futuro de Starmer, insistiendo en que sigue centrado en las prioridades internas. Al mismo tiempo, los mercados han incrementado sus expectativas de recortes de los tipos de interés por parte del Bank of England. Aunque el banco central mantuvo los tipos sin cambios en el 3,75% en una decisión dividida, los responsables de la política monetaria adoptaron un tono más dovish de lo previsto, señalando que es probable que la inflación del IPC vuelva a acercarse al objetivo del 2% a partir de abril.