El yuan extraterritorial se fortaleció hasta 6.9 por dólar el martes, acercándose a su nivel más fuerte en casi tres años, a medida que cobraba impulso tras las indicaciones de los reguladores chinos a los bancos para que limiten su exposición excesiva a los US Treasuries. Se instruyó a las instituciones financieras a reducir sus tenencias de Treasuries y a recortar posiciones donde la exposición es particularmente elevada, y los reguladores citaron el riesgo de concentración y la volatilidad del mercado. La medida se presentó como un paso hacia la diversificación del riesgo de mercado, más que como una señal geopolítica o un indicio de menor confianza en el crédito estadounidense.
Este cambio de política pone de relieve una tendencia global más amplia de reducción gradual de la dependencia de los activos denominados en dólares y puede ayudar a canalizar más capital de vuelta a los mercados chinos, proporcionando un viento de cola fundamental para el yuan. El informe también ha reforzado las expectativas de un ajuste estructural y mesurado en la estrategia cambiaria de China, especialmente después de que el presidente Xi Jinping subrayara recientemente en medios estatales el objetivo de construir una “moneda poderosa”. Los inversores están ahora pendientes de los datos de inflación de esta semana en busca de nuevas pistas sobre las perspectivas de la política monetaria.