Las existencias de gas natural en Estados Unidos registraron una nueva y marcada disminución, al situarse en -360B, frente al dato previo de -242B, según la actualización del 5 de febrero de 2026. Esta ampliación del déficit de reservas respecto a la referencia anterior sugiere un ritmo de extracción o consumo significativamente superior al ritmo de reposición de inventarios.
El salto desde -242B hasta -360B indica un empeoramiento de la posición de almacenamiento que podría reforzar la percepción de un mercado más ajustado. Para los participantes financieros, este movimiento en las cifras de almacenamiento suele ser interpretado como una señal relevante para las expectativas sobre precios futuros del gas natural y condiciones de oferta en el corto plazo, especialmente en periodos de alta demanda energética.
Aunque el dato confirma una contracción más profunda de las reservas, su impacto concreto en los mercados dependerá de cómo se compare con las previsiones de los analistas y de la evolución de otros factores, como el clima, la producción doméstica y las importaciones energéticas. Por ahora, la dinámica de almacenamiento apunta a un entorno de mayor tensión en el balance entre oferta y demanda de gas natural en Estados Unidos.