El Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal subyacente (Core PCE), la medida de inflación preferida por la Reserva Federal de Estados Unidos, se situó en el 3,0% interanual en diciembre de 2025, frente al 2,8% registrado en noviembre del mismo año. El dato, actualizado el 20 de febrero de 2026, supone una ligera aceleración de las presiones inflacionistas en términos de comparación anual.
La métrica, que excluye los componentes más volátiles de alimentos y energía, vuelve así a alejarse del objetivo de inflación del 2% que la Fed considera consistente con la estabilidad de precios a medio plazo. En noviembre de 2025, el avance interanual del 2,8% había reforzado la narrativa de una desinflación gradual; sin embargo, el repunte al 3,0% en diciembre introduce nuevos matices en la lectura del proceso de normalización de precios.
Dado que el Core PCE es un indicador clave para la orientación de la política monetaria estadounidense, este cambio podría influir en las expectativas del mercado sobre el calendario y la magnitud de futuros ajustes de tipos de interés, en un contexto en el que cada nueva lectura de inflación es examinada con detalle por los inversores globales.