El peso mexicano se fortaleció por debajo de 17.15 por dólar estadounidense, alcanzando su nivel más alto desde mediados de 2024, ya que los inversionistas celebraron un fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló los aranceles globales del presidente Trump. Al invalidar amplios gravámenes de emergencia, la decisión eliminó un importante obstáculo para la economía mexicana orientada a la exportación y desató un fuerte rally de alivio en la moneda.
Este revés legal para la Casa Blanca eclipsó un panorama macroeconómico estadounidense mixto, donde un moderado crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 1.4% contrastó con una inflación subyacente del PCE de 3%, manteniendo incierta la perspectiva de tasas de interés de la Reserva Federal. A pesar de las persistentes tensiones geopolíticas en Medio Oriente, el peso encontró apoyo en la mejora del sentimiento comercial y en la menor percepción de riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro.
La atención se centra ahora en Banxico, mientras los operadores evalúan si la ventaja de tasas de interés de México seguirá apuntalando al peso a medida que disminuye la incertidumbre sobre el comercio global tras el histórico fallo judicial. La moneda se perfila actualmente para su mejor desempeño semanal en meses.