El dólar neozelandés subió hasta alrededor de $0.599, repuntando desde un mínimo de dos semanas, ya que la debilidad del dólar estadounidense en medio de un aumento de los riesgos comerciales brindó apoyo. El movimiento se produjo después del anuncio del presidente Donald Trump de que elevaría los aranceles globales del 10% al 15% luego de que la Corte Suprema anulara sus medidas arancelarias “recíprocas”.
Sin embargo, el avance del kiwi se vio limitado por la disminución de las expectativas de una subida de tipos de interés en el corto plazo. La gobernadora del banco central, Anna Breman, señaló que la economía todavía tiene margen para seguir recuperándose este año sin avivar una inflación excesiva, y que se espera que las presiones sobre los precios se moderen gradualmente. Esto apunta a una necesidad limitada de un endurecimiento agresivo de la política monetaria.
Recientemente, el banco central mantuvo sin cambios la tasa de efectivo y reiteró que la política monetaria seguirá siendo acomodaticia mientras la inflación avance gradualmente hacia el punto medio del rango objetivo. Breman también indicó que un aumento de tasas más adelante en 2026 sigue siendo una posibilidad, aunque los mercados aún no lo han descontado por completo.
Al mismo tiempo, unas ventas minoristas del cuarto trimestre más sólidas de lo esperado mostraron que la economía mantuvo su impulso a finales de 2025, lo que refuerza el argumento a favor de una posible subida de tasas más adelante este año.