El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años cotizó por debajo del 4,05%, manteniéndose cerca de su nivel más bajo en casi tres meses, mientras el renovado temor a la pérdida de empleo impulsada por la IA y el aumento de la incertidumbre en materia de política comercial impulsaban a los inversionistas hacia la deuda pública considerada como refugio seguro. Las valoraciones en los sectores de servicios de software y pagos reflejaron la creciente preocupación de que los rápidos avances en inteligencia artificial puedan alterar industrias clave de formas impredecibles, lo que ha provocado una rotación de capital hacia los Treasuries.
Este giro se vio acentuado por informes de que varias de las principales economías europeas y asiáticas están considerando suspender la implementación de los acuerdos comerciales alcanzados con Estados Unidos, después de que la Administración Presidencial decidiera restablecer aranceles en el marco de una “emergencia económica” vinculada al balance de pagos. Esta medida siguió a la decisión del Tribunal Supremo del viernes de anular los aranceles impuestos anteriormente en virtud de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Aun así, la curva de rendimientos se aplanó, ya que los inversionistas redujeron sus expectativas de recortes de tasas de interés a corto plazo por parte de la Reserva Federal.