Los futuros del cobre cayeron hasta cerca de 5,95 dólares por libra el jueves, poniendo fin a un repunte de dos días mientras los inversores recogían beneficios y reevaluaban las perspectivas de demanda en China, el principal país consumidor. Las compras físicas en China se han mantenido moderadas tras las vacaciones del Año Nuevo Lunar, y algunos importadores han retrasado sus adquisiciones ante los precios elevados. Además, se espera que muchas empresas transformadoras nacionales no vuelvan a operar a plena capacidad hasta principios del próximo mes.
En cuanto a la oferta, los inventarios de cobre en los almacenes supervisados por la Shanghai Futures Exchange han subido a sus niveles más altos de 2024, mientras que las existencias en Londres y Nueva York también han aumentado, lo que añade presión bajista a corto plazo sobre los precios. Al mismo tiempo, los mercados siguen incorporando el optimismo en torno a una posible reducción de las barreras comerciales después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos anulara los aranceles recíprocos de Trump, una medida que se espera reduzca los gravámenes medios a los que se enfrenta China en sus exportaciones intensivas en metales.