Los futuros de la renta variable estadounidense registraron pocos cambios el jueves, mientras los inversores evaluaban los últimos resultados de Nvidia y sus implicaciones para la amplia ola de demanda impulsada por la IA que ha sostenido a los índices bursátiles de Estados Unidos durante los últimos tres años. Los futuros vinculados a los tres principales índices de referencia se mantenían prácticamente planos.
Nvidia cotizó lateralmente en las operaciones previas a la apertura del mercado a pesar de superar las expectativas tanto de beneficios como de ingresos, lo que pone de relieve el escrutinio cada vez más intenso al que se enfrenta el sector tecnológico. Los inversores se preguntan si el auge del gasto de capital en computación de IA se ha exagerado y si ese crecimiento es sostenible.
Salesforce retrocedió un 3% tras presentar unas previsiones de ventas moderadas para su próximo ejercicio fiscal. En términos más generales, los proveedores de software como servicio han sufrido presión este mes ante los temores de que el rápido avance de las herramientas de automatización basadas en IA pueda alterar sus modelos de negocio.
Más allá del sector tecnológico, las productoras de energía también cedieron ligeramente, ya que comenzaron las negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos, lo que aumenta la posibilidad de un cambio en el rigor con el que Washington aplica las sanciones y en la regulación del tráfico de petroleros a través del Estrecho de Ormuz.