El rendimiento del bono gubernamental canadiense a 10 años retrocedió a un nuevo mínimo de tres meses de 3,16%, después de que una desaceleración económica inesperadamente pronunciada reforzara las expectativas de una política monetaria más acomodaticia. Los mercados se habían preparado para un crecimiento nulo, pero Statistics Canada informó, en cambio, que la economía se contrajo un 0,6% en el último trimestre de 2025, el desempeño anual más débil en casi una década.
La recesión estuvo impulsada principalmente por una marcada reducción de inventarios por 23.500 millones de dólares y una pronunciada caída de las exportaciones. Estos factores han añadido presión bajista sobre los rendimientos, presión que se ve aún más reforzada por un rally global de bonos en medio de cambios en las políticas comerciales.
Si bien Estados Unidos impuso un recargo global del 10% en virtud de la Sección 122, las exenciones concedidas a los bienes canadienses que cumplen las normas comerciales han ayudado a proteger el mercado de deuda de Canadá de la volatilidad más severa observada en otros países. Con la inflación ya moderándose al 2,3%, la combinación de crecimiento negativo y estatus comercial protegido ha reforzado la decisión del Bank of Canada de mantener su tasa de política en 2,25%.