El rendimiento del bono soberano australiano a 10 años cayó al 4,64%, su nivel más bajo desde principios de diciembre, ya que los inversores buscaron activos refugio en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio. Durante el fin de semana, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, lo que llevó a Teherán a responder con ataques con misiles contra bases militares estadounidenses en toda la región.
Los rendimientos se vieron aún más presionados por la fuerte demanda de deuda pública australiana. Los inversores se sienten cada vez más atraídos por los bonos australianos, al considerar que el país tiene una exposición relativamente limitada a los riesgos económicos relacionados con la IA, al tiempo que descuentan una postura persistentemente agresiva por parte del Reserve Bank of Australia (RBA). Tras los datos de inflación de la semana pasada, que superaron las expectativas, los mercados asignan ahora una probabilidad del 80% a una nueva subida de tipos de interés en mayo.
Los participantes del mercado están pendientes de la publicación, el miércoles, de las cifras del PIB del cuarto trimestre para obtener información adicional sobre la salud de la economía y la trayectoria probable de la política del RBA. Al mismo tiempo, la gobernadora Michele Bullock ha subrayado la necesidad de paciencia para hacer frente a una inflación persistente, recalcando que el reto de mantener la estabilidad de precios preservando al mismo tiempo un mercado laboral tensionado está haciendo más complejas las decisiones de política monetaria.