El FTSE 100 cayó un 1% hasta alrededor de 10.800 puntos el lunes, lastrado por una venta masiva generalizada y un aumento de la demanda de activos refugio ante la escalada de las tensiones geopolíticas. El retroceso se produjo después de una serie de ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, que provocaron represalias de Teherán sobre objetivos regionales, lo que incrementó aún más la incertidumbre.
Los valores financieros estuvieron entre los más castigados: HSBC Holdings cayó un 4,5%, Barclays retrocedió un 5,7% y Lloyds Banking Group perdió un 3%. Las aerolíneas también sufrieron una fuerte presión en medio de amplias interrupciones y cancelaciones de vuelos, con International Airlines Group (IAG) desplomándose un 6,6% y easyJet bajando un 3,9%.
En contraste, los valores energéticos tuvieron un mejor desempeño, apoyados por un fuerte repunte de los precios del petróleo y el gas. Shell subió un 6,1%, mientras que BP avanzó casi un 3%. Los valores de defensa también ganaron terreno, con BAE Systems repuntando un 6,1%.