Los futuros de gas natural del Reino Unido se dispararon más de un 40% el lunes, hasta 115 peniques por termia, su nivel más alto desde febrero de 2025, después de que QatarEnergy detuviera la producción de GNL en los polos industriales de Ras Laffan y Mesaieed. El cierre se produjo tras los informes del Ministerio de Defensa de Qatar que señalaban que dos drones iraníes habían alcanzado instalaciones energéticas más temprano ese mismo día.
La escalada se produjo a raíz de los ataques de Estados Unidos en territorio iraní, que llevaron a Teherán a responder con ataques contra aliados regionales de Washington. Al mismo tiempo, los inversores siguieron de cerca las crecientes interrupciones del tráfico a través del estrecho de Ormuz, un punto de estrangulamiento crucial para los flujos energéticos globales.
Por el estrecho transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de GNL, incluidos volúmenes significativos procedentes de Qatar, que suministra aproximadamente el 15% de las importaciones de GNL de Europa. Con los niveles de almacenamiento de gas del Reino Unido por debajo del 30% de su capacidad a finales de febrero, el mercado doméstico sigue siendo especialmente vulnerable a las perturbaciones externas de la oferta.