El oro cedió hasta alrededor de 5.300 dólares por onza el martes, tomándose una pausa tras una racha alcista de cuatro sesiones impulsada por una fuerte demanda de activo refugio en medio de la escalada de tensiones en Oriente Medio. El lunes, el presidente Trump advirtió que Estados Unidos seguiría atacando a Irán hasta que dejara de ser capaz de representar una amenaza, sugiriendo que el conflicto podría durar un mes o “mucho más”. En respuesta, Irán declaró cerrado el estrecho de Ormuz y amenazó con atacar cualquier embarcación que intentara atravesar esta clave ruta marítima para el envío de energía.
El aumento del riesgo geopolítico hizo que los precios del petróleo subieran con fuerza, lo que intensificó las preocupaciones sobre presiones inflacionarias en Estados Unidos. A su vez, esto provocó una venta masiva de Treasuries y redujo las expectativas de recortes adicionales de los tipos de interés por parte de la Federal Reserve. Ahora, los mercados consideran que el próximo probable recorte de tipos de la Fed tendrá lugar alrededor de septiembre, más tarde de lo previsto anteriormente.