El euro se debilitó hacia los 1,16 dólares, su nivel más bajo desde mediados de enero, a medida que el dólar estadounidense se fortalecía por un aumento de la demanda de activos refugio tras una fuerte escalada del conflicto en Oriente Medio. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las existencias de municiones estadounidenses de calidades media y media-alta se encuentran en máximos históricos y son “prácticamente ilimitadas”, lo que sugiere que las guerras podrían sostenerse “para siempre”.
Al mismo tiempo, el repunte de los precios del gas natural y del petróleo crudo—impulsado por el cierre formal del Estrecho de Ormuz y la continuación de la suspensión de las exportaciones de GNL de Qatar—ha intensificado las preocupaciones sobre el suministro energético mundial. Se espera que el aumento de los costos de la energía sume presión a la inflación en Europa, lo que podría empujar al Banco Central Europeo hacia una postura de política monetaria más agresiva.
Los inversores también están a la espera de datos clave de inflación de Italia y del conjunto de la Eurozona, que se publicarán más tarde hoy, para obtener más información sobre la dinámica de precios en la región y la trayectoria probable de la política monetaria.