El rendimiento del BTP italiano a 10 años subió hacia el 3,5%, alcanzando su nivel más alto desde el 3 de febrero, mientras los inversores reaccionaban a unos datos de inflación de la Eurozona mejores de lo esperado y al recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio. Los datos de febrero mostraron una inflación anual en la Eurozona del 1,9% y una inflación subyacente del 2,4%, ambas por encima de las previsiones, mientras que el HICP de Italia aumentó con fuerza hasta el 1,6% desde el 1% en enero, muy por encima del 1,1% esperado.
Las presiones del mercado se vieron agravadas por un repunte de los precios de la energía, con fuertes subidas del gas natural y del crudo tras el cierre formal del estrecho de Ormuz y la continuidad de la suspensión de las exportaciones de GNL de Qatar. Se espera que el aumento de los costes energéticos mantenga elevadas las presiones inflacionistas en toda Europa, lo que podría animar al Banco Central Europeo a mantener una postura de política monetaria agresiva.
Al mismo tiempo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que la campaña militar contra Irán podría durar entre cuatro y cinco semanas, al tiempo que subrayó que las fuerzas estadounidenses están preparadas para prolongar las operaciones si fuera necesario.