El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se mantuvo alrededor del 4,06% el miércoles, después de subir durante dos sesiones consecutivas, ya que el aumento de la preocupación de que un conflicto prolongado en Oriente Medio pueda mantener elevados los precios de la energía avivó nuevos temores inflacionarios. Los operadores recortaron sus expectativas de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal y ahora, en su mayoría, prevén el próximo movimiento en septiembre en lugar de julio, aunque los mercados siguen anticipando dos reducciones de 25 puntos básicos este año.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán entró en su quinto día, con Israel atacando el martes un edificio donde clérigos se reunían para elegir a un nuevo Líder Supremo. El presidente Donald Trump advirtió que los ataques podrían dar paso a un nuevo liderazgo iraní no menos inquietante que el régimen anterior, subrayando el alto grado de incertidumbre en torno al desenlace final del conflicto.
Es de destacar que la habitual huida hacia la seguridad de los bonos gubernamentales no llegó a materializarse, ya que los temores inflacionarios pesaron más que el apetito de los inversores por activos defensivos.