Los futuros del gas natural europeo subieron más de un 5% hasta superar los 56 €/MWh, ampliando su rally y alcanzando su nivel más alto en más de tres años. Los precios se han disparado un 60% en solo dos días tras la paralización de las instalaciones de GNL de Qatar y el cierre del Estrecho de Ormuz en medio del aumento de las tensiones en Oriente Medio.
El lunes, QatarEnergy suspendió por completo la producción en su complejo de GNL de Ras Laffan, el mayor centro exportador de GNL del mundo, que suministra casi el 20% del GNL global. Al mismo tiempo, el Estrecho de Ormuz, un corredor de tránsito crucial para los envíos de GNL catarí, ha quedado prácticamente cerrado, lo que restringe aún más los flujos procedentes de otros grandes productores de la región.
Estas interrupciones están aumentando la presión sobre las ya mermadas reservas de gas para el invierno en Europa y avivan la preocupación por la capacidad del continente para reconstruir los niveles de almacenamiento de cara al próximo invierno. Mientras tanto, China, el mayor importador mundial de GNL, habría instado a todas las partes implicadas en el conflicto con Irán a garantizar el paso seguro de los buques por el Estrecho y a evitar cualquier acción que pueda obstaculizar aún más las exportaciones de GNL de Qatar.