Los futuros del crudo WTI retrocedieron el miércoles por debajo de los 75 dólares por barril, después de un repunte de tres días de casi un 14% que había llevado los precios a su nivel más alto en más de un año, impulsados por la preocupación de que el conflicto en Oriente Medio pudiera interrumpir el suministro energético mundial. El impulso alcista se moderó después de que se informara de que responsables de inteligencia iraníes se habían puesto en contacto indirecto con Estados Unidos, a través de la agencia de inteligencia de un tercer país, para discutir las condiciones para poner fin al conflicto, lo que despertó esperanzas de una posible desescalada.
La crisis ya ha obligado a importantes productores a suspender parte de su producción y ha reducido drásticamente el tráfico a través del estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense Donald Trump declaró que la US International Development Finance Corporation proporcionaría seguros para los buques y organizaría escoltas navales, si fuera necesario, para proteger los envíos de energía.
Al mismo tiempo, Arabia Saudita informó de un intento de ataque contra su refinería de Ras Tanura y confirmó sus planes de desviar suministros a través del mar Rojo para mantener las operaciones, lo que mantiene a los mercados centrados en los riesgos persistentes para la infraestructura energética regional crítica.