El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió 1 punto básico, hasta el 4,09% el miércoles, prolongando su avance por tercera sesión consecutiva. Posteriormente cedió parte de sus ganancias iniciales después de que un reportaje de The New York Times sugiriera que operadores iraníes habían mostrado disposición a discutir los términos para poner fin al conflicto, y a medida que los precios del petróleo y el gas empezaron a moderarse.
La presión sobre el mercado de bonos se ha intensificado en medio de la creciente preocupación de que la guerra con Irán y el consiguiente repunte de los precios de la energía puedan desencadenar una espiral inflacionaria. Los inversores temen que una inflación persistentemente elevada limite la capacidad de la Reserva Federal para reducir los costos de endeudamiento. Las expectativas de recortes de tipos se han reducido: los operadores ahora prevén que la próxima rebaja se produzca en septiembre en lugar de julio, aunque siguen anticipando dos recortes de 25 puntos básicos de aquí a fin de año.
Aun cuando el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán entró en su quinto día, la habitual demanda de bonos del Tesoro como activo refugio se mantuvo moderada, ya que los temores inflacionarios eclipsaron la demanda típica de activos defensivos.