Los futuros de gas natural del Reino Unido cayeron más de un 9% hacia 128 peniques por termia el miércoles, corrigiendo parte del repunte de casi el 70% registrado en las dos sesiones anteriores. El movimiento siguió los descensos del índice de referencia europeo tras los informes de que Irán podría estar dispuesto a entablar negociaciones destinadas a poner fin al conflicto en Oriente Medio.
El mercado británico sigue siendo especialmente vulnerable debido a su limitada capacidad de almacenamiento y a una fuerte dependencia de las importaciones, con inventarios situados por debajo del 30% a finales de febrero. Aunque, según se informa, operadores iraníes se han puesto en contacto con Estados Unidos para discutir posibles condiciones, los funcionarios se muestran escépticos de que pueda alcanzarse un acuerdo en el corto plazo.
El conflicto ya ha alterado infraestructuras energéticas críticas, incluidas las operaciones en la mayor planta de GNL del mundo, situada en Catar. Además, el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz continúa fuertemente restringido, lo que alimenta la preocupación por una escasez de suministro a escala mundial más generalizada. Por ahora, el suministro de gas a Europa se ha visto librado de interrupciones directas, ya que los cargamentos programados para marzo ya están en tránsito.
Por otra parte, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Estados Unidos aseguraría las rutas marítimas y proporcionaría escoltas navales a los buques si fuera necesario.