Los futuros del gas natural europeo fluctuaron en torno a 50 €/MWh el jueves, oscilando entre subidas y bajadas tras una caída del 8% en la sesión anterior, que se produjo después de la amenaza del presidente ruso Putin de cortar el suministro de gas a Europa. Sin embargo, los envíos de gas ruso por gasoducto a la UE ya han caído drásticamente en los últimos años y se espera que desciendan aún más bajo la prohibición de la UE a las importaciones de gas ruso. Se prevé que Rusia represente solo alrededor del 13% de las importaciones de gas de la UE en 2025.
Aun así, cualquier interrupción total de los flujos rusos aumentaría los riesgos para el equilibrio de suministro de Europa, que ya se encuentra bajo presión por las alteraciones relacionadas con las tensiones en Oriente Medio. La mayor planta de GNL del mundo, situada en Qatar, sigue fuera de servicio y el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz se ha detenido.
El miércoles, los precios cayeron un 8,3% tras los rumores de que Irán se había puesto en contacto con Estados Unidos para hablar de poner fin al conflicto, aunque Teherán lo negó posteriormente. Al mismo tiempo, el presidente Trump afirmó que Estados Unidos garantizaría y escoltaría a los buques que transiten por el estrecho, pero los detalles de ese plan siguen sin estar claros. Estos acontecimientos se producen en un momento en que los niveles de almacenamiento de gas en la UE son ajustados y se sitúan actualmente por debajo del 30% de la capacidad total.