El índice del dólar subió hasta alrededor de 99,5 el lunes, acercándose a su nivel más alto en más de tres meses, mientras los precios del petróleo superaban los 100 dólares por barril. Este movimiento se produjo en medio de crecientes temores de que un conflicto prolongado en Oriente Medio pueda desencadenar interrupciones duraderas en el suministro energético mundial.
Desde que estallaron las hostilidades la semana pasada, los inversores han revisado al alza sus expectativas de inflación, reforzando la idea de que la Reserva Federal pospondrá los recortes de las tasas de interés. El billete verde también se vio apoyado por los flujos hacia activos refugio, ya que la guerra con Irán entró en su segunda semana sin una resolución clara a la vista, y el presidente Donald Trump exigió la rendición incondicional de Teherán.
Al mismo tiempo, la decisión de Irán de nombrar a Mojtab Khamenei como sucesor de su padre en el cargo de Líder Supremo puso de relieve que los sectores más radicales siguen firmemente afianzados en el poder. En la última semana, el dólar ha superado el rendimiento del oro y de otros activos refugio tradicionales, aumentando aún más su atractivo para los inversores.