Los futuros de gas natural de Estados Unidos subieron el lunes hasta alrededor de 3,40 dólares por MMBtu, su nivel más alto en un mes, ante la creciente preocupación de que la escalada del conflicto en Oriente Medio provoque interrupciones más prolongadas en el suministro mundial de gas.
Los participantes del mercado están cada vez más preocupados de que interrupciones prolongadas en los envíos de GNL desde la región —especialmente en caso de un cierre prolongado del estrecho de Ormuz— puedan impulsar una mayor demanda de gas estadounidense. Esto ocurre mientras que la guerra con Irán, hasta ahora, ha tenido un impacto limitado en la producción o los flujos de exportación de Estados Unidos.
A la incertidumbre de la oferta se suma la duda sobre cuándo el complejo Ras Laffan de QatarEnergy, el mayor centro de exportación de GNL del mundo, volverá a operar con total normalidad. Cualquier retraso en la restauración de su capacidad aumenta el riesgo de un déficit global de gas.
El conflicto ha entrado ya en su segunda semana sin una resolución clara a la vista. Irán continúa lanzando ataques contra sus vecinos en Oriente Medio, mientras que Israel ha atacado depósitos de combustible en Irán y ha emitido amenazas contra la red eléctrica del país, lo que incrementa aún más las tensiones geopolíticas y en los mercados energéticos.