Los futuros de aluminio en el Reino Unido cayeron hasta alrededor de 3.360 $ por tonelada, retrocediendo aún más desde un máximo de cuatro años después de que los comentarios del presidente Trump aliviaran los temores de interrupciones de suministro provenientes de Oriente Medio. Trump sugirió que el conflicto con Irán terminaría pronto, al tiempo que enfrentaba una creciente presión económica y política tras varios días de fuerte volatilidad en los mercados petroleros.
No obstante, los riesgos para la oferta siguen siendo elevados. El cierre del Estrecho de Ormuz ha interrumpido los envíos desde el Golfo Pérsico, que representa aproximadamente el 9% del suministro mundial de aluminio. Es poco probable que la producción del principal productor, China, compense totalmente estas pérdidas, ya que su producción está limitada a 45 millones de toneladas este año bajo medidas gubernamentales destinadas a frenar el exceso de capacidad en sectores manufactureros clave. Al mismo tiempo, la expansión en Indonesia se ve restringida por el aumento de los costos energéticos y los obstáculos regulatorios.
Estos factores se desarrollan en un contexto de inventarios de aluminio ya críticamente bajos tanto en la LME como en la COMEX.