La inflación subyacente de la Eurozona, medida por el IPCA excluyendo energía y alimentos (HICP ex Energy & Food), registró un leve repunte en febrero de 2026, situándose en el 2,3 % interanual. Este dato, actualizado el 3 de marzo de 2026, supone una aceleración frente al 2,2 % registrado en enero de 2026, también en términos interanuales.
La lectura de febrero confirma que, si bien las presiones subyacentes continúan moderadas en comparación con los máximos de ciclos anteriores, aún no desaparecen del todo. El indicador compara la variación de precios del mes de referencia frente al mismo mes del año anterior, lo que permite apreciar la trayectoria de la inflación subyacente: el dato “actual” refleja febrero de 2026 frente a febrero de 2025, mientras que el “previo” recogía enero de 2026 frente a enero de 2025.
Este ligero aumento en la inflación subyacente será seguido de cerca por analistas e inversores, ya que el componente excluye los rubros más volátiles —energía y alimentos— y se considera una referencia clave para evaluar la persistencia de las presiones inflacionarias en la región del euro.