El consumo final del PIB en Australia registró una desaceleración en el cuarto trimestre de 2025, al situarse en el 0,5 %, frente al 0,7 % observado en el tercer trimestre de 2025. Los datos, actualizados el 4 de marzo de 2026, apuntan a una moderación en el componente de demanda interna que suele ser clave para la dinámica de crecimiento del país.
Este descenso desde el 0,7 % previo sugiere que los hogares y el sector público han reducido ligeramente el ritmo de gasto respecto al periodo anterior, lo que podría reflejar condiciones económicas algo más prudentes hacia el cierre de 2025. Aunque el consumo final mantiene una tasa positiva, la menor expansión en el cuarto trimestre podría influir en las expectativas sobre la fortaleza del crecimiento australiano en el arranque de 2026.