Las nóminas no agrícolas de Estados Unidos registraron en febrero de 2026 una caída de 92.000 puestos de trabajo, un giro brusco frente al crecimiento previo. El dato supone un fuerte contraste con enero de 2026, cuando el indicador había mostrado un incremento de 126.000 empleos, según la actualización difundida el 6 de marzo de 2026.
El cambio de una creación positiva a una destrucción neta de empleo en tan solo un mes plantea nuevas dudas sobre la solidez del mercado laboral estadounidense. La evolución de las nóminas no agrícolas es seguida de cerca por analistas e inversores, ya que suele influir en las expectativas sobre la trayectoria de la economía y en las decisiones de política monetaria. Por ahora, el foco del mercado estará en confirmar si este retroceso responde a un bache puntual o al inicio de una tendencia de debilitamiento más profunda en el empleo.