La inversión japonesa en bonos extranjeros mostró una notable mejora, al registrarse una reducción importante en las salidas netas de capital. El indicador de “Foreign Bonds Buying” pasó de -1.900,8 billones a -673,1 billones, según los últimos datos actualizados el 4 de marzo de 2026.
Aunque la cifra sigue siendo negativa —lo que indica que persiste una posición neta vendedora de bonos extranjeros por parte de los inversores japoneses— el estrechamiento del saldo sugiere una menor presión vendedora o un repunte en el apetito por estos activos. Esta moderación en las salidas podría interpretarse como una señal de estabilización en las decisiones de cartera de los agentes financieros japoneses en los mercados internacionales.