Los futuros de aluminio en el Reino Unido han repuntado hasta su nivel más alto en casi cuatro años, superando los 3.400 dólares por tonelada, mientras los inversores evalúan hasta qué punto un conflicto prolongado en Oriente Medio podría seguir perturbando el suministro mundial de metales. El cierre del estrecho de Ormuz ha detenido de manera efectiva los envíos desde el Golfo Pérsico, una región que representa aproximadamente el 9% de la producción mundial de aluminio.
Es poco probable que la producción de China, el mayor productor del mundo, pueda compensar por completo estas perturbaciones. La producción china sigue limitada a 45 millones de toneladas bajo políticas gubernamentales diseñadas para frenar el exceso de capacidad en sectores industriales clave, mientras que los esfuerzos por ampliar la capacidad en Indonesia se ven restringidos por el aumento de los costos energéticos y los obstáculos regulatorios.
Los precios también reciben apoyo del fortalecimiento de la demanda en sectores de rápido crecimiento como la inteligencia artificial, el almacenamiento de energía y la energía solar, todos los cuales están impulsando un mayor consumo de aluminio.