La rentabilidad del bono gubernamental suizo a 10 años ha vuelto a situarse por encima del 0,41%, acercándose a su nivel más alto desde julio de 2025 y evolucionando en términos generales en línea con otros grandes mercados de deuda. El aumento de las presiones inflacionarias y el riesgo de un conflicto prolongado en Oriente Medio han reducido las expectativas de recortes de los tipos de interés a nivel global.
Al mismo tiempo, la persistente incertidumbre geopolítica sigue impulsando la demanda de francos suizos, lo que subraya su condición de moneda refugio. Esta fortaleza del franco podría ejercer una presión adicional a la baja sobre los precios internos y complicar los esfuerzos del Swiss National Bank para mantener la estabilidad de precios, con la inflación situada actualmente en un muy bajo 0,1%.
El presidente del SNB, Martin Schlegel, ha advertido en repetidas ocasiones de que una apreciación excesiva del franco impulsada por flujos de búsqueda de refugio seguro podría, en última instancia, amenazar la estabilidad de precios en Suiza. El banco central ya ha señalado que está preparado para intervenir en el mercado de divisas si fuera necesario.
En este contexto, se espera que la tasa de referencia se mantenga en el 0%, con una inflación que solo se prevé que aumente de forma gradual. El umbral para reintroducir tipos de interés negativos sigue siendo elevado.